A lo
largo del desarrollo de la octava EPD de la asignatura, que tuvo lugar el
pasado 25 de Noviembre, disfrutamos del visionado de la película “En la ciudad sin
límites”.
En la
película, “Victor se reúne con su familia en París para cuidar de su padre
enfermo, Max. Un día, sorprende a su padre tirando las medicinas y vistiéndose
a escondidas para intentar escapar de la
clínica. La familia, sumida en cuestiones de herencia de su imperio farmacéutico,
quita importancia a estos actos. Víctor, en cambio, conmovido por la soledad
del anciano, le ayuda a escaparse de la clínica y le acompaña por las calles de
la ciudad –París-, dónde Max pasó su juventud. Poco a poco, Víctor descubre que
la locura de Max esconde un secreto (su padre no es el hombre que siempre
aparentó ser, y descubre que su madre hizo algo que no le puede perdonar, y que
la familia debe su existencia a una mentira”) [Estamos Rodando, 2002].
A partir
del visionado de la película, me detendré a continuación a realizar una breve
reflexión, teniendo en cuenta la situación de los personajes adultos mayores
(valor social, trayectoria de vida, perfil socioeconómico, contribución de las
personas mayores a la sociedad, desprestigio, decadencia, conocimiento,
sabiduría, experiencia de vida, etc); así como el papel que el mayor juega en
la familia y cómo ésta se comporta con el adulto mayor; y el conflicto que en
cualquiera de sus manifestaciones pasa por la figura de la persona mayor a lo
largo de las vidas representadas en la película.
Comenzando
con la reflexión, y centrándome en la película, he de decir que en la misma,
aparecen principalmente tres adultos mayores (el protagonista, su antiguo amor
de la infancia que aparece en todo momento oculto en la película por esconder
toda una historia de amor homosexual; y su mujer). Pero, el principal
protagonista es Max, un adulto mayor con gran reconocimiento social, gran
empresario y representante de una ideología política extremista durante toda su
vida. Max, pertenece a una clase social alta; y durante su trayectoria vital ha
sido el encargado de sustentar a su familia, y de mantener el prestigio social
que sus negocios le habían conferido; enmascarando, por temor a perder su
estatus social, su verdadera orientación social e incluso sus verdaderos deseos
e intereses.
Sin
embargo, la fortaleza y el rol de sustentador y protector familiar que Max
había realizado durante toda su vida, aparecen en decadencia cuando el
protagonista cae enfermo. Es entonces, cuando los roles se invierten, y cuando,
aunque los negocios de Max siguen siendo la principal fuente de ingresos de la
familia; el adulto mayor cae en la debilidad, comenzando a estar sobreprotegido
por su entorno; y despojándosele de su experiencia, conocimiento y sabiduría
adquirida a lo largo de toda la trayectoria vital, para comenzar a ser tratado
prácticamente como un niño. Aunque, a Max, aún le queda la esperanza de contar
con la confianza de su hijo menor, Víctor, quién lejos de tratar a su padre
como el resto de sus hermanos, confía en que las palabras de su padre son
ciertas, y que Max sigue siendo útil y sigue contando con la experiencia que
siempre le ha caracterizado; por lo que acompaña a su padre en la última
aventura de su vida.
En la
última etapa de su vida, Max, siendo presa del sentimiento de inutilidad y
dándose cuenta de que ha vivido la vida al servicio de los demás, sin haberse
guiado por sus verdaderos deseos; cae presa del pánico, abusando del consumo de
fármacos; y entrando en conflicto sus intereses con el miedo al qué dirán. Sin
embargo, decide luchar por sus deseos, e indagar en sus recuerdos para
encontrarse el que para él había sido el verdadero amor de su vida.
A modo de
conclusión, he de decir, que esta película me ha ayudado a darme cuenta de que
con la edad, lejos de lo que se puedan avanzar, las ilusiones siguen vivas, y
la esperanza presente. Además, esta es una lección de que cada día “tenemos que
tener el espíritu de lucha, forzar los movimientos y aprovechar las
oportunidades” (Bobby Fischer); así como luchar por lo que queremos y dirigir
la experiencia hacia el logro de nuestros sueños (ya que éstos no entienden de
edad, de clase social, ni de experiencias e ideologías).
Referencias:
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