El
pasado 2 de Diciembre, tuvo lugar el desarrollo de la novena y última EPD de la
asignatura.
Tras
la lectura del texto: “La figura del formador en el ámbito profesional” de
Martín, M (2002); la profesora nos encomendó realizar un esquema que reflejase
el contenido más relevante del mismo; que por contar con unas dimensiones no compatibles con el diseño del blog, podréis consultar AQUÍ
Anotaciones:
Trabajé la EPD en el aula junto a mi compañera Carmen Araújo.
Referencias:Martín, M. (2002). “La figura del
formador en el ámbito profesional”. UNED
A lo
largo del desarrollo de la octava EPD de la asignatura, que tuvo lugar el
pasado 25 de Noviembre, disfrutamos del visionado de la película “En la ciudad sin
límites”.
En la
película, “Victor se reúne con su familia en París para cuidar de su padre
enfermo, Max. Un día, sorprende a su padre tirando las medicinas y vistiéndose
a escondidas para intentar escapar de la
clínica. La familia, sumida en cuestiones de herencia de su imperio farmacéutico,
quita importancia a estos actos. Víctor, en cambio, conmovido por la soledad
del anciano, le ayuda a escaparse de la clínica y le acompaña por las calles de
la ciudad –París-, dónde Max pasó su juventud. Poco a poco, Víctor descubre que
la locura de Max esconde un secreto (su padre no es el hombre que siempre
aparentó ser, y descubre que su madre hizo algo que no le puede perdonar, y que
la familia debe su existencia a una mentira”) [Estamos Rodando, 2002].
A partir
del visionado de la película, me detendré a continuación a realizar una breve
reflexión, teniendo en cuenta la situación de los personajes adultos mayores
(valor social, trayectoria de vida, perfil socioeconómico, contribución de las
personas mayores a la sociedad, desprestigio, decadencia, conocimiento,
sabiduría, experiencia de vida, etc); así como el papel que el mayor juega en
la familia y cómo ésta se comporta con el adulto mayor; y el conflicto que en
cualquiera de sus manifestaciones pasa por la figura de la persona mayor a lo
largo de las vidas representadas en la película.
Comenzando
con la reflexión, y centrándome en la película, he de decir que en la misma,
aparecen principalmente tres adultos mayores (el protagonista, su antiguo amor
de la infancia que aparece en todo momento oculto en la película por esconder
toda una historia de amor homosexual; y su mujer). Pero, el principal
protagonista es Max, un adulto mayor con gran reconocimiento social, gran
empresario y representante de una ideología política extremista durante toda su
vida. Max, pertenece a una clase social alta; y durante su trayectoria vital ha
sido el encargado de sustentar a su familia, y de mantener el prestigio social
que sus negocios le habían conferido; enmascarando, por temor a perder su
estatus social, su verdadera orientación social e incluso sus verdaderos deseos
e intereses.
Sin
embargo, la fortaleza y el rol de sustentador y protector familiar que Max
había realizado durante toda su vida, aparecen en decadencia cuando el
protagonista cae enfermo. Es entonces, cuando los roles se invierten, y cuando,
aunque los negocios de Max siguen siendo la principal fuente de ingresos de la
familia; el adulto mayor cae en la debilidad, comenzando a estar sobreprotegido
por su entorno; y despojándosele de su experiencia, conocimiento y sabiduría
adquirida a lo largo de toda la trayectoria vital, para comenzar a ser tratado
prácticamente como un niño. Aunque, a Max, aún le queda la esperanza de contar
con la confianza de su hijo menor, Víctor, quién lejos de tratar a su padre
como el resto de sus hermanos, confía en que las palabras de su padre son
ciertas, y que Max sigue siendo útil y sigue contando con la experiencia que
siempre le ha caracterizado; por lo que acompaña a su padre en la última
aventura de su vida.
En la
última etapa de su vida, Max, siendo presa del sentimiento de inutilidad y
dándose cuenta de que ha vivido la vida al servicio de los demás, sin haberse
guiado por sus verdaderos deseos; cae presa del pánico, abusando del consumo de
fármacos; y entrando en conflicto sus intereses con el miedo al qué dirán. Sin
embargo, decide luchar por sus deseos, e indagar en sus recuerdos para
encontrarse el que para él había sido el verdadero amor de su vida.
A modo de
conclusión, he de decir, que esta película me ha ayudado a darme cuenta de que
con la edad, lejos de lo que se puedan avanzar, las ilusiones siguen vivas, y
la esperanza presente. Además, esta es una lección de que cada día “tenemos que
tener el espíritu de lucha, forzar los movimientos y aprovechar las
oportunidades” (Bobby Fischer); así como luchar por lo que queremos y dirigir
la experiencia hacia el logro de nuestros sueños (ya que éstos no entienden de
edad, de clase social, ni de experiencias e ideologías).
El
pasado 18 de Noviembre, tuvo lugar el desarrollo de la séptima EPD de la
asignatura. En esta sesión, disfrutamos del visionado de la película “Elsa y
Fred”, una película protagonizada “por Elsa, una mujer de 82 años llena de vitalidad
y con una imaginación desbordante; y Alfredo, un hombre algo más joven que
ella, y que ha sido siempre un hombre convencional, serio y responsable. Al
quedar viudo, Alfredo, desconcertado y angustiado por la ausencia de su mujer;
su hija lo anima a mudarse a un apartamento más pequeño. Es entonces cuando
conoce a Elsa, su vecina. A partir de ese momento, ella irrumpe en su vida como
un torbellino dispuesta a demostrarle que el tiempo que le queda es precioso y
debe disfrutarlo como le plazca” (Filmaffinity).
Tras
el visionado de la película, la profesora nos encomendó una serie de preguntas
acerca de la misma, que me detendré a dar respuesta a continuación:
1.Describe la
evolución del protagonista y el cambio en su proyecto vital tras conocer a Elsa.
En un primer momento, nos encontramos con un Fred
cabizbajo, que se está enfrentando a un duelo tras la muerte de su esposa. Durante
este proceso, el protagonista se muda de piso, y se vuelve una persona
solitaria e insociable que apenas sale a la calle, a no ser que sea para ir al
cementerio a visitar a su difunta esposa;
mostrándose ensimismado y refugiándose en la compañía de su perro. También,
se vuelve un ser hipocondriaco que abusa de la medicación y teme a la muerte.
Además, Fred abandona su rutina, para volverse un ser
que se deja inutilizar por su hija, quien se encarga tras la muerte de su madre
de manejar a su antojo la vida de su
padre, viéndolo únicamente un ser útil en un aspecto: el económico.
Sin embargo, la vida del protagonista cambia por
completo cuando comienza a encontrarse fortuitamente con su nueva vecina, Elsa;
una mujer con una enfermedad terminal
que muestra una visión muy optimista de la vida.
Saliendo del proceso de duelo y viéndose involucrado
en una nueva y difícil historia de amor, Fred comienza a salir de casa y a
ceder poco a poco a los planeas planteados por Elsa. Durante este proceso, el protagonista comienza
a darse cuenta de que aún es una persona activa, y que aunque los años han
pasado por él, debe seguir siendo independiente
de su hija, por lo que percatándose del interés económica de esta con respecto
a él, le pide que le deje su intimidad. Así, recobrando la energía, la
seguridad en sí mismo y aumentando su autoestima, Fred se involucra en un nuevo
proyecto de vida, encaminándose junto a Elsa hacia la última etapa de sus
vidas, y atreviéndose a vivir nuevas aventuras (cómo el viaje a Roma que Elsa
siempre había deseado).
2. Comenta como es el desarrollo de la actitud de la red
social del Fred y Elsa antes y después de conocerse.
Si nos centramos en la red social de Elsa y Fred, nos
encontraremos con que:
Mientras en un primer momento tanto la hija de Fred (quién
se ocupa de las tareas domésticas, de la medicación, etc de su padre) como el
hijo de Elsa (quién se ocupa de todos los gastos de su madre, visitándola a
menudo y mostrándose como el responsable de las acciones de su madre ante el
exterior) en un primer momento con que
tanto la hija de Fred como el hijo de Elsa, muestran una actitud
sobreprotectora hacia los adultos mayores, contemplándolos como personas
incapaces e inútiles para desempeñar muchas de las tareas de la vida diaria.
Además, ambos ven la relación como una locura y como una fantasía de la edad,
creyendo además Cuca, la hija de Fred, que el interés de Elsa hacia su padre
era puramente económico. Sin embargo, conforme
va avanzado la película, se muestra como la actitud de los hijos de la pareja
va cambiando, llegando a comprender que realmente los adultos mayores han
llegado a enamorarse, y comienzan a apreciar que esa relación es beneficiosa
tanto para Elsa como para Fred (por mostrarse felices, activos y por haber recobrado algunos proyectos
vitales).
Por otra parte, también aparecen otros personajes
secundarios que se muestran influyentes en la vida de Elsa y de Fred. Así, el
amigo y el nieto de Fred, son personajes que también al principio de la
película se muestran preocupados por el estado del protagonista, esforzándose
por que el mismo recobre la vitalidad; alegrándose de la relación de ambos y
comprendiendo que no es necesario que estén tan encima de Fred.
En cuanto al exmarido de Elsa, hay que decir, que
aunque en un primer momento pretendía interferir en la relación, hablando de
Elsa a Fred como un ser horrible y malvado, cuando comprende que entre ambos
existe un sentimiento real; cambia su versión, definiendo a Elsa como una de
las personas más maravillosas que habían aparecido en su vida.
A modo de conclusión, he de decir, que esta película
me ha ayudado a romper con algunos de los prejuicios que tenía concebidos hacia
los adultos mayores, dándome cuenta de que el amor también existe entre la
población adulta mayor; y de que aunque las capacidades físicas declinen, siempre
sigue quedando un ser cargado de experiencias, sentimientos, emociones y
personalidad.
Y en definitiva, me ha ayudado a darme cuenta de que “Jamás
un hombre es demasiado viejo para recomenzar su vida, y no hemos de buscar que
lo que fue le impida ser lo que es lo que será”. (Miguel de Unamuno).
Deambulando
por la red, me topé con un artículo de Manuel A. Bobenrieth, titulado “Problemas
de Aprendizaje en el Adulto Mayor”. Por tener relación con la asignatura, me
detuve a leerlo, y decidí realizar como aportación voluntaria una reflexión a
partir del mismo.
El
artículo hace referencia al hecho, de que la persona adulta está envuelta en un
proceso de aprendizaje durante toda su vida. Sin embargo, lo que ocurre, es que
a lo largo de nuestra vida nuestras características personales van
evolucionando, y con ellas lo hace también nuestra forma de aprender.
Así,
podemos decir siguiendo a Bobenrieth, que la manera de aprender de los adultos
no es igual a la de los niños, debido a que su percepción, comprensión y
sentimientos son distintos. De esta manera, el autor comenta, que el adulto
tiene un auto-concepto diferente; parte de una gran reserva de experiencia y de
una motivación diferente por aprender; y tiene un espectro de atención más
amplio que el niño, de manera que puede controlar mejor su atención y los
factores que la perturban.
Entonces,
¿puede aprender la gente adulta mayor? Dando respuesta a la pregunta, y
apoyándome de nuevo en el texto indicado anteriormente, he de decir, que los
adultos pueden aprender en un amplio espectro de edad; y aunque la habilidad de
aprendizaje declina en promedio desde la edad adulta temprana hacia adelante
(especialmente cuando se reanuda el estudio después de muchos años), los
resultados de aprendizaje se benefician con la práctica y la buena experiencia,
cuando el material tiene un sentido real y concreto.
Apoyándome
ahora en los apuntes de clase, y a modo de conclusión, he de decir, que estoy
de acuerdo con el autor, en cuanto pienso que el adulto también es capaz de
aprender, ya que el aprendizaje es una habilidad propia de todo ser humano. Así,
lo que ocurre, es que existen
diferencias en el aprendizaje de adultos y jóvenes, que lejos de vincularse
a la edad cronológica, tienen más que
ver con : las diferencias de escolarización entre las cohortes (con diferencias
de posibilidades al grado de escolarización); algunos déficits sensoriales que
pueden desarrollarse con la edad y que entorpecen el proceso; las privaciones
en general (experiencias, ambientes poco enriquecidos, etc); y el
conservadurismo (los mayores tienden a ser más cautos que los jóvenes y no
suelen emitir respuestas si no están seguros), entre otros.
En
el transcurso de la sexta EPD de la asignatura, que tuvo lugar el pasado 11 de
Noviembre, reflexionamos en primer lugar sobre las expectativas y creencias que
teníamos acerca de las posibilidades de aprendizaje del adulto mayor, para
posteriormente, a través del visionado de una serie de fragmentos que versaban
acerca del mismo tema, realizar un debate grupal acerca de cuál es la realidad
de la relación de los mayores con el aprendizaje.
Una
vez introducido el contenido de la EPD, me detendré a continuación a dar
respuesta a las preguntas iniciales propuestas por el profesorado:
1.Describe
y/o dibuja una persona adulta mayor.
2.Describe
brevemente el tipo de formación al que podría aspirar.
En
un primer lugar, pensé que la persona presentada con anterioridad, podría
aspirar a un tipo de educación no formal y de un nivel medio. Había descrito a
la persona, como una señora que lee novelas, acostumbrada a hacer ejercicios intelectuales,
argumentativos y logísticos sencillos; y que conoce bien la escritura aunque
posee faltas de ortografía.
Sin
embargo, después del visionado de los fragmentos, me di cuenta de que ésta no
era más que una concepción estereotipada, ya que había realizado una
generalización, encasillando a los mayores en un determinado grupo con
características fijas e inamovibles; y no contemplando que como en todos los
grupos, entre los mayores estaba presente la diversidad como eje transversal,
en todos los aspectos tanto educativos, en particular, como vitales, en general.
3.¿Cómo
crees que será su actitud como estudiante?
Al
igual que en la pregunta anterior, pensé que la señora sería una persona
crítica, activa, interesada por la educación, y con gran experiencia vital. Sin
embargo, indiqué que éstas características emergerían cuando el proceso
estuviese ya iniciado, por pensar que al principio la persona se mostraría más
insegura, debido a que el contexto sería totalmente nuevo para ella.
Por
otra parte, su autoestima estaría principalmente basada en el resultado
positivo de las actividades que realiza en su día a día, y que por ello dudaría
al principio en su nuevo contexto, ya que se enfrentaría a actividades muy
diferentes a las que ella había realizado en su experiencia vital.
Sin
embargo, de nuevo pienso que realicé una incorrecta generalización, ya que,
parándome a pensar un poco más, e doy cuenta de que la actitud que las personas
mayores mostrarán desde la posición de estudiantes, dependerán en gran medida
de la personalidad y de la experiencia vital de los mismos, pudiéndonos
encontrar con comportamientos muy diversos.
Habiendo
dado ya respuesta a las preguntas iniciales, me detendré a continuación a
realizar una reflexión a partir del debate establecido en la Enseñanza Práctica
y de Desarrollo. Sin embargo, antes, y debido a que a veces, “una imagen vale
más que mil palabras”, dejaré uno de los fragmentos que visionamos en clase
para reflejar la realidad de los adultos mayores a la hora de enfrentarse a
algunos procesos de aprendizaje:
El
visionado de los fragmentos, la lectura de los apuntes de clase, y los
resultados del debate establecido en clase, me han ayudado a darme cuenta, de
que no podemos partir de que las personas mayores son personas con un interés
educativo bajo. Así, como futuros trabajadores y educadores sociales, tenemos
que romper con los estereotipos que de manera inconsciente, hemos adquirido
acerca de los mayores. De esta manera, tenemos debemos quitarnos de la cabeza “la
foto fija” que tenemos, y hemos de darnos cuenta de que al igual que los demás,
los adultos mayores forman parte de un colectivo muy diverso, con unas
necesidades específicas, que necesitamos conocer para poder intervenir con este
colectivo.
Por
otra parte, tenemos que tener en cuenta, que aunque las mujeres por lo general
tienen un menor nivel educativo que los hombres, debido a que la mayoría son
personas que no han tenido la oportunidad de formarse, y a que el varón siempre
ha primado sobre la mujer en educación; no podemos pensar que éstas personas
sólo pueden aspirar a niveles educativos bajos, sino que a veces nos
encontramos con personas muy formadas y con una gran experiencia vital, que
optan por involucrarse en nuevos procesos de aprendizaje para aspirar a la
formación permanente, o simplemente para mantenerse activos y renovarse día a
día.
En
torno a las características físicas de las personas adultas mayores, tampoco
podemos pensar que éstos presentan problemas de movilidad (ya que en el vídeo
podemos ver que sólo una mínima parte de este colectivo, los presenta); sino
que por el contrario, nos encontramos con personas que representan la
personificación del envejecimiento activo.
En
definitiva, podemos decir, que las diferencias en el aprendizaje de jóvenes y
mayores no se vinculan a la edad cronológica, sino a: la diferencia en la
escolarización, los déficits sensoriales, la falta de costumbre en la resolución
de diversas actividades del proceso de aprendizaje; y el conservadurismo (tendencia a ser más cautos
que los jóvenes)
Así,
en diversas investigaciones (Baltes y Schaie, 1983; Schaie y Parham, 1977;
Schaine y Labouvie-Vief, 1974), demuestran que no hay decaimiento significativo
en las diversas habilidades o para todas las personas mayores; sino que por el
contrario, el déficit se produce en las habilidades intelectuales que impliquen
velocidad de la respuesta; mientras que la velocidad verbal se mantiene y
empieza su decaimiento lentamente en los últimos años del desarrollo vital.
Además, la disminución de las capacidades intelectuales se produce de forma más
probable en aquellas personas con ambientes deprivados o con problemas cardiovasculares.
En
conclusión, mientras hasta los 65 años de edad las diferencias de las variables
generacionales son importantes; a partir de aquí, los efectos de la edad se
mezclan con los de la cohorte; conservándose las capacidades de aprendizaje
hasta una edad avanzada.
Referencia:
Apuntes de clase (Bloque 1b)
Anotación:
He trabajado la EPD en clase junto a mi compañera Carmen Araújo.
En
la clase teórica del pasado 6 de Noviembre, al tratar el concepto de persona
adulta y su relación con la educación, nuestra profesora nos propuso realizar
una actividad: “Definir persona adulta en función de sus rasgos”.
Dando
respuesta a la actividad, diré en primer lugar, que como indiqué en entradas
anteriores, entendemos por adulto en nuestra sociedad “a toda persona que ha
terminado de crecer”. Sin embargo, esta definición resulta un tanto ambigua,
debido a que a nivel neuronal nunca paramos de crecer. Así, para establecer una
buena definición de adulto, es necesario establecer una serie de perspectivas complementarias: Sociológica, Antropológica,
Pedagógica, Jurídica, Psicológica, etc.
Así,
podremos decir, que los efectos de la educación en las personas mayores se centran
en cuatro niveles. De esta forma hay una serie de rasgos que marcan el paso a
la adultez:
BIOLÓGICOS
PSICOLÓGICOS
PEDAGÓGICOS
SOCIALES Y
CULTURALES
- Mestruación
- Procreación
- Desarrollo del pecho, de los genitales y del
bello púbico.
- Conciencia de sí mismo
- Capacidad de decisión
- Desarrollo del pensamiento crítico
-Toma de conciencia de derechos y obligaciones
- Fin de
estudios obligatorios
- Definición de intereses
- Inicio de la educación recurrente.
- Educación como desarrollo integral de la persona
- Independencia y autonomía
-Conciencia cívica
-Selección de las relaciones sociales.
- Edad laboral
- Gran grado de experiencia y conocimiento de
costumbres
A
partir de los rasgos establecidos, me atreveré a dar mi propia definición de
persona adulta: Persona que tras haber finalizado los estudios obligatorios, haber alcanzado cierta madurez biológica y haber
adquirido un cierto grado de experiencia y de conocimiento de costumbres de la
sociedad en la que se desenvuelve; ha conseguido tomar conciencia de los
derechos y obligaciones que le han sido asignados socialmente; y ha
desarrollado un pensamiento crítico y una conciencia cívica, que le han
permitido incorporarse al mundo laboral, y adquirir cierto grado de
independencia y autonomía; desarrollando una importante red de relaciones
sociales que le sirve de apoyo en el aprendizaje continuo del día a día, y
definiendo sus intereses y su proyecto vital.
Anotación: He trabajado
esta actividad junto a Ángela Sánchez, Laura Pulido, Ainhoa Pérez, y Jennifer
Vázquez
Como
el título de la entrada indica, hemos enfocado la quinta enseñanza práctica de
la asignatura, desarrollada el pasado 4 de Noviembre, a aproximarnos al concepto de “adulto” y a las etapas o
sucesos que marcan la entrada y el recorrido a través de la adultez.
Para
ello, hemos leído previamente un texto: Amador,L.V., Monreal, M.C y Marco, M.J.
(2001). “ El adulto: Etapas y consideraciones para el aprendizaje” en Eúphoros,
nº 3 (pp. 97-112); para posteriormente dar respuesta a unas actividades
propuestas por el profesorado.
En
primer lugar, y antes de pasar a dar respuesta a las actividades, dejo a
continuación un vídeo de autoría propia, donde se recoge una síntesis de lo
tratado en el texto anteriormente citado:
Una
vez recogidas las ideas principales del texto, pasaré a dar respuesta a las
preguntas propuestas por el profesorado:
1.¿Cuándo
una persona es adulta? Establece los criterios que deberíamos tener presente
para considerar que alguien es adulto.
Aunque
hay que indicar que aunque delimitar el concepto de adulto es difícil, el mismo
proviene del latín “adolescere” (crecer), y “adultum” (el que ha crecido).
Además, en nuestra sociedad, una persona adulta puede definirse como aquella
persona que ha terminado de crecer y se encuentra en un período intermedio
entre la adolescencia y la vejez. Sin embargo, a la hora de considerar a
alguien adulto, deberíamos tener en cuenta diversos criterios: desde un punto
de vista jurídico, una persona es adulta cuando cumple la mayoría de edad;
desde un punto de vista sociológico, una persona es adulta cuando está
integrada en el medio social (con un puesto, unos derechos, libertades y
responsabilidades reconocidas); y desde un punto de vista psicológico la
adultez se da cuando la persona ha adquirido una madurez de personalidad (es
decir, cuando muestra responsabilidad, plena capacidad, seriedad, dominio
personal, etc).
2.¿Cuándo
podemos considerar a una persona adulta mayor?
En
nuestra sociedad, se puede considerar a una persona adulta mayor a partir de
los 60-65 años de edad. Sin embargo, hay que indicar, que aunque frecuentemente
se toma como punto de referencia la edad, son muchos los factores que inciden
también en la definición de adulto mayor. Así, es la etapa en que disminuyen las
capacidades físicas, psíquicas y cognitivas de una persona. Sin embargo, es
necesario añadir, que el contexto socio-cultural y político es determinante en
el reconocimiento de la edad adulta, y con ello, en las posibilidades,
responsabilidad, actuaciones y derechos de la persona.
3.Si
tuviera que establecer ritos de paso a la etapa de adulto mayor, ¿cuáles
serían?
En
nuestra sociedad, algunos ritos de paso a la etapa de adulto mayor, pueden ser:
la llegada de los nietos, la jubilación, las bodas de oro, el momento de
disminución de las actividades sociales, el enfrentamiento de la muerte de los
iguales, o el mayor tiempo libre y la gestión de éste, entre otros.
A
modo de reflexión, diré, que en realidad, “El hombre comienza en realidad a ser
viejo, cuando deja de ser educable”. (Arturo Graf).
Referencias: :
üAmador,L.V.,
Monreal, M.C y Marco, M.J. (2001). “ El adulto: Etapas y consideraciones para
el aprendizaje” en Eúphoros, nº 3 (pp. 97-112).
El pasado 30 de octubre, en la clase de Enseñanzas Básicas de la
asignatura de Educación de personas adultas y mayores, contamos con la grata
visita de Reyes Moreno. Esta joven, quién vino a contarnos su historia de vida
y más concretamente, su trayectoria formativa por los distintos niveles de la
educación (formal, informal y no formal) es un claro ejemplo de lo que vengo
comentando en la mayoría de entradas del presente blog: “Nunca es tarde para
aprender, ya que necesitamos apostar por el aprendizaje permanente para poder
desenvolvernos en la sociedad en la que nos encontramos”.
Distinguiendo
el proceso a modo de etapas, Reyes nos contaba que tras haber terminado octavo
curso, ella quería optar por la rama de Formación Profesional, pero que
influida por su entorno, más que dejándose llevar por su propia decisión, se
matriculó en BUP, finalizándolo con un buen expediente académico, y superando
la selectividad sin mayores problemas.
Más
tarde, decidió matricularse en la universidad y cursar Filología Inglesa. Sin
embargo, tras ver que realmente era algo que no le satisfacía, decidió
apartarse de la enseñanza superior para incorporarse al mundo laboral,
comenzando a trabajar como teleoperadora y también como azafata en el
aeropuerto (siendo éste su último trabajo).
Pero,
no quedaría aquí su proceso formativo; ya que, su inquietud por formarse y por
aprender cosas nuevas, unida al impulso y apoyo recibido por su pareja de aquel
entonces, le llevó casi 10 años más tarde, a compaginar trabajo y estudios,
matriculándose en un curso de lengua de signos. Y hay que reseñar aquí que no
fueron pocas las dificultades con las que se topó en el camino, ya que no era
fácil compaginar horarios, cambiar turnos en el trabajo, o tener que estudiar
en ocasiones desde casa.
Actualmente,
Reyes se encuentra cursando el grado de intérprete de lengua de signos, lleva
dos años de baja laboral, y persigue un nuevo sueño, trabajar de intérprete.
Para
finalizar, y a modo de cierre, la invitada nos mostró una canción interpretada
en lenguaje de signos, que a continuación aportaré:
Sin
duda, en Reyes encontramos un claro ejemplo de superación y de
continuo progreso.
Hace
unos días, mientras deambulaba por la red como de costumbre, encontré una
noticia, en la que se mostraban los resultados del Informe PISA realizado a
españoles de 16 a 65 años de edad y publicados el pasado mes de Octubre.
Los
resultados de este examen de competencias básicas, mostraba que España se
encuentra muy lejos de alcanzar la media educativa de la OCDE. Así, aunque los
más jóvenes puntúan más alto de los mayores y están más cerca de la media,
mostramos grandes carencias en áreas educativas como la lectura y las matemáticas.
Aquí
muestro un fragmento de noticia que relata lo que he indicado anteriormente:
Una
vez dicho esto, si tenemos en cuenta, como dice Yves Leterme en una noticia publicada en el periódico El País, “que menos
habilidades básicas está relacionado con menos oportunidades laborales e
incluso con menor calidad de vida en general”, viendo los resultados obtenidos
por los informes PISA, y viendo que ocupamos uno de los niveles más bajos de la
OCDE, por detrás de países con un nivel económico por debajo al nuestro, ¿cómo
podemos permitir los recortes que se están llevando a cabo en la actualidad en
educación?
¿Cómo
mejoraremos nuestros niveles educativos si cada vez se está recortando más el
presupuesto dirigido a educación? ¿Cómo mejoraremos en comprensión lectora si
están cerrando los colegios y tenemos que preocuparnos por conseguir una
escuela digna para ellos? ¿Cómo pretenden que aprendamos idiomas si nos
recortan las becas para tal fin? O en definitiva ¿Cómo pretenden que aumentemos
nuestro nivel educativo a nivel general si están privatizando la educación,
aumentando el precio de las matrículas, imponiéndonos leyes educativas basadas
en ideales de hace algunas décadas, o si ni siquiera muchas personas pueden
hacer frente al pago del material escolar?
Teniendo
en cuenta que la educación es el mejor cauce para lograr la igualdad de
oportunidades, y uno de los instrumentos para alcanzar una buena calidad de
vida y conseguir el desarrollo de nuestras potencialidades. ¡No podemos
permitir que en vez de en avance nos encontremos en una frase de retroceso al
hablar de educación!.
El pasado 21 de Octubre, tuvo lugar el desarrollo de la
cuarta EPD de la asignatura. En esta sesión, disfrutamos del visionado de la segunda
parte de la película “Educando a Rita”, de la que ya aporté la sinopsis
en entradas anteriores.
En esta segunda parte, destaca el hecho de que la
protagonista, “Rita”, cambia su perspectiva acerca de lo que quiere conseguir
con la educación, de forma que cambia el punto de vista del proceso. Además, en
esta parte, Rita emprende un proceso de aprendizaje más autónomo, emprendiendo
el camino por sí sola, y desligándose de la figura de “Frank”, su profesor, y
provocando la frustración de éste.
Tras el visionado de la película, pasamos a dar respuesta a
una serie de preguntas acerca de la película, propuestas por el profesorado,
que pasaré a reflejar a continuación:
ACERCA DE RITA/SUSAN (Julie Walters)
a)¿Qué
cambios se producen a lo largo de la película en su comportamiento y en la
percepción de su aprendizaje?
En Rita, se producen cambios de todo tipo a lo largo de la
película. Entre los principales cambios encontramos: la forma de relacionarse
(pasa de relacionarse sólo con su familia y personas más cercanas, a tener una
red social más amplia); la manera de vestir y de hablar (pasa de un estilo
vulgar e informal a un estilo mucho más culto y formal); el modo de concebir la
cultura (antes tenía sacralizada la educación y el mundo de los estudiantes, de
forma tenía un gran deseo de pertenecer a ese mundo que en la segunda parte de
la película ha desaparecido); deja de fumar; cambia de puesto laboral;
aumenta su capacidad de decisión y su autoestima; adquiere capacidad
crítica (lo que le ayuda a tener nuevas opciones); se cambia el nombre (lo que
le hace sentirse una persona nueva); cambia sus formas de ocio y se enriquece
culturalmente.
Así, en un principio Rita quería encontrarse a sí misma, y
quería pertenecer a ese mundo sacralizado de los estudiantes. Sin embargo
aunque finalmente, ha conseguido formar parte de ese mundo al que quería
pertenecer, ahora ha cambiado su perspectiva de la educación, y se ha dado
cuenta de que lo que realmente le ha aportado la educación, es la capacidad de
elección.
b)¿Conoces
en tu entorno alguna persona o situación con alguna similitud a las de Rita o
su familia? Descríbela brevemente.
El caso de Rita me recuerda a la historia de vida de un
familiar; quién, tras darse cuenta de que aún no se había encontrado a sí misma
y de que no se identificaba con la vida que hasta aquel momento había llevado
(había tenido cuatro hijos siendo muy joven y se había dedicado
plenamente a su cuidado y al mantenimiento del hogar), decidió cambiar su vida
y encontrarse a sí misma a través de cursar algunos programas de formación para
adultos, que le ayudaron a acceder a un puesto laboral remunerado, y a moverse
de un ámbito rural a un ámbito urbano, cambiando además sus principales redes
de apoyo.
ACERCA DE FRANK BRYANT (Michael Caine)
a)¿Qué
cambios se producen a lo largo de la película en su comportamiento?
También, a lo largo de la película, se producen algunos
cambios de comportamiento en Frank. Así, al sentirse frustrado al ver que Rita
no le necesita tanto como antes, pasa por un proceso en el que pasa de estar
más motivado por la educación y por su enseñar cuando Rita está junto a
él, a atravesar por una pequeña crisis. Además, en el último tramo de la
película, su alcoholismo incrementa, su vida profesional cambia (se va de
cedencia laboral a otro ámbito y a otro lugar), se separa, sale de su espacio (el
despacho y el trabajo), y comienza a frecuentar nuevos lugares y a relacionarse
con los alumnos fuera de la institución educativa.
LA RELACIÓN ENTRE ELLOS
a)¿Qué
les hace cambiar mutuamente?
En mi opinión, lo que a Rita le hace cambiar, es el dejar a
ver al profesor y a la educación como algo sacralizado y el darse cuenta de que
ya ha conseguido encontrarse a ella misma, aunque el camino elegido sea el
distinto al que en un principio pretendía elegir; y a Frank lo que le hace
cambiar es el hecho de que comienza a enamorarse de Rita y ese amor no es
correspondido, por lo que se siente frustrado al ver que Rita ya es totalmente
independiente, y al ver que Rita no quiere escoger el camino que él quería que
eligiese.
b)¿Qué
aprende Frank de Rita?
Que no hay que dejar de hacer algo que te guste por lo que
opinen los demás (él dejó de escribir por su ex mujer); y que existe más
vida más allá del despacho.
c)¿Qué
aprende Rita de Frank?
Rita aprende de Frank numerosas cosas. Entre ellas: todo lo
relacionado con el mundo de la literatura; que la vida no se limita a un ámbito
en concreto y que nada es la panacea (Sino que todo el mundo tiene problemas y
que ningún mundo es perfecto); a relativizar la importancia de la cultura; que
no todo está en los libros; que no hay que hacer las cosas de forma mecánica; y
que existe la posibilidad de elección.
A MODO DE CONCLUSIÓN
a)Destaca qué
aspectos nuevos, relacionados con la Educación de Adultos, te ha aportado esta
actividad.
Con el desarrollo de esta actividad, he aprendido que en la
educación no importa la edad, sino que lo que prima es la voluntad, la
constancia y las ganas de aprender frente a los recursos de los que partamos.
Además, me he dado cuenta de que el aprendizaje no sólo está en los libros,
sino que a veces la experiencia y lo vivido en nuestro entorno puede aportarnos
un mayor aprendizaje.
En conclusión, creo que es importante que en nuestro día a
día nos interrelacionemos con los demás, y que conozcamos nuevas culturas y
formas de vida, para poder elegir nuestro camino.
Anotación: En
clase trabajé la EPD junto a mi compañera Carmen Araújo
En
Don Pedro, una pequeña aldea de en torno a 50 habitantes, perdida en la Sierra
de Cazorla, Segura y las Villas, dónde los niños constituyen una parte muy
minoritaria de la población; nos encontramos con una historia que una vez más, nos
hace defender la educación como un instrumento muy importante para el
desarrollo y la convivencia de los seres humanos.
Es
allí, donde en una pequeña aula del colegio público Los Valles, nos encontramos
con un total de 15 adultos mayores, que tras realizar sus tareas diarias, y sin
importarles las “empinadas cuestas que cada día tienen que subir para llegar
hasta el lugar”, acuden a la escuela.
Hablamos
de personas, que habiendo nacido en plena guerra o posguerra, dónde la
educación era reservada especialmente a ricos y varones, y dónde las
necesidades del momento obligaba a los más jóvenes a incorporarse rápidamente
al mundo laboral para ayudar a sus familias a salir adelante; buscan que la
educación les de una segunda (en ocasiones primera) oportunidad.
La
gran valoración que hacen de la educación y la sacralización de la figura de la
“maestra”, hace de estas personas, alumnos con unas necesidades específicas y
con un interés extremo por la educación. Así, son sus ganas por aprender y su
entusiasmo, los que le llevan a adquirir y desarrollar nuevos conocimientos con
gran rapidez, o en definitiva, a desempeñar tareas que le ayudan a desenvolverse
en su día a día, y que les convierte en personas un poco más autónomas,
favoreciendo el aumento de sus niveles de autoestima.
Indicar,
que esta iniciativa, se enmarca dentro de los programas de alfabetización que
se puso en marcha en Andalucía para intentar reducir los índices de
analfabetismo en nuestra comunidad autónoma, y para defender la educación, como
dignidad, o como un derecho que se puede
recuperar en cualquier momento.
¡LUCHEMOS POR LA AMPLIACIÓN DE LOS PROGRAMAS FORMATIVOS PARA ADULTOS!
En clases pasadas, debatíamos acerca de la
persistencia de roles de género que desempeñan hombres y mujeres en el ámbito
educativo, que desembocaba en desigualdades de acceso y de ocupación de puestos
laborales; en diferencias de salarios, etc.
En torno a esto, comentábamos que es el hombre el
que suele ocupar puestos laborales de mayor poder y responsabilidad, debido a
que remontándonos a tiempos no muy lejanos, la mujer solía estar relegada al
ámbito doméstico, impidiéndosele el acceso a la educación, y en el mejor de los
casos, cuando se le permitía acceder al ámbito educativo, no permitiéndosele
ejercer su profesión por el mero hecho de ser una mujer.
Sin embargo, algunos datos demuestran que, aunque
todos pensamos que la sociedad está evolucionando, y que cada vez son menos las
desigualdades existentes entre ambos sexos, nos encontramos con datos que
desmienten esta creencia, haciéndonos ver que aún queda mucho por avanzar.
Así, aprovechando una actividad realizada para otra
asignatura, y tras estudiar la información recogida en la base de datos del
Instituto de la Mujer, denominada “Mujeres en Cifras” (dónde se ofrecen un
conjunto de indicadores que reflejan la situación de la mujer en los distintos
ámbitos de la sociedad); me detendré a argumentar lo anteriormente expresado.
Aula de Trabajo Social
En las tablas que reflejan información sobre el
alumnado universitario y no universitario (especialmente aquellas referidas a
educación infantil, educación secundaria obligatoria y alumnado que terminó
estudios universitarios), podemos observar que, la mayoría de los niños y niñas
que se encuentran en edad escolar, son matriculados en escuelas públicas.
Además, podemos observar que aunque el porcentaje de mujeres matriculadas en
niveles obligatorios es ligeramente inferior al porcentaje de hombres
matriculados en el mismo período (un 48,64% frente al 51,36% en educación
infantil; y un 48,71% frente a un 51,29%
en educación secundaria respectivamente), el porcentaje se invierte en
la educación postobligatoria (un 57,95% de mujeres frente a un 42,05% de
hombres). Además, cabe destacar, que frecuentemente aprueban más mujeres que
hombres.
Sin embargo, por ser relevante, es necesario
destacar que el porcentaje de alumnos matriculados con respecto al sexo varía
dependiendo de los estudios universitarios a los que se haga referencia. Así,
aunque, existe una mayor proporción de mujeres que terminaron los estudios de
máster (un 56,61% frente a un 43,39% de hombres), hay un mayor nº de hombres
que han terminado estudios de grado (un 56,24% frente a un 43,76% de mujeres),
e igualmente pasa con los estudios de arquitectura técnica e Ingeniería, dónde
el porcentaje de hombres es notablemente mayor al porcentaje de mujeres (un
73,13% frente a un 26,87% respectivamente).
Aula de ingeniería
A modo de reflexión, intentaré explicar a
continuación por qué a mi juicio se obtienen los datos anteriormente señalados.
El hecho de que por lo
general aprueben más mujeres que hombres en todos los niveles, puede deberse a
que tradicionalmente, en la socialización de género se le atribuye al género
femenino la adquisición de características como la sumisión o la constancia (valores
que concuerdan con los exigentes en el sistema educativo imperante). Sin
embargo también puede deberse a que “los salarios más altos que los hombres de
todos los niveles educativos siguen ganando en el mercado laboral reducen las
inscripciones”, o a que “los hombres están menos dispuestos a reducir su carga
laboral (y sus ingreso) para buscar una educación superior” (Univisión, 2010).
Sin embargo, la situación
parece estar cambiando, ya que actualmente hay más número de hombres que de
mujeres que finalizan sus estudios de grado, debido desde nuestro punto de
vista a la situación actual de crisis.
También se producen
excepciones si hablamos de estudios de arquitectura o ingeniería (donde el
porcentaje de hombres que finalizan sus estudios es mayor al porcentaje de
mujeres), debido a nuestro juicio a la creencia generalizada en la sociedad de
que los hombres son mejores en ciencias que las mujeres, y que los trabajos de
ciencias generalmente son trabajos “masculinizados”.
Todo lo anterior, puede verse reflejado en los
procesos de socialización y construcción de la identidad de hombres y mujeres.
Esto es así, porque mientras tradicionalmente era el hombre el que podía
formarse y acceder al sistema educativo, afortunadamente ahora las mujeres
están teniendo acceso al mismo, por lo que en este caso, hombres y mujeres
están empezando a socializarse de una misma forma en este sentido.
Sin embargo, hay roles de género que se están
perpetuando a lo largo del tiempo. Los hombres siguen accediendo a carreras más
relacionadas con las ciencias y los puestos de alta responsabilidad, ya que
tradicionalmente se han dicho que los hombres estaban más capacitados para las
ciencias, mientras que las mujeres estaban más capacitadas para trabajos más
sociales. Esto hace que sea mínimo el porcentaje de mujeres que opten por
salirse de la norma de lo que como persona del género femenino “debería ser”,
para entrar en un mundo “masculinizado”, y en el caso de que así lo hagan,
pueden tener difícil el acceso a un puesto laboral relacionado con dicha
profesión, puesto que desgraciadamente todos hemos sido socializado para entrar
“en un mundo de hombres” o en “un mundo de mujeres”.
Como futura educadora y trabajadora social, en este
caso, pienso que es muy importante que se siga potenciando el acceso a la
educación como medio para alcanzar la igualdad de oportunidades. Además, pienso
que aquí cabría seguir llevando a cabo acciones de discriminación positiva
(generalizar las becas, aumentando los recursos de apoyo al alumnado con algún
tipo de discapacidad, etc), a fin de permitir el acceso a la educación a
aquellas personas que cuentan con circunstancias socioeconómicas y personales
desfavorecidas.
Por otro lado, pienso que también se debería
potenciar la igualdad con respecto al acceso de hombres y mujeres a carreras de
todos los ámbitos (tanto de ciencias como de letras), intentando romper con los
estereotipos de que el hombre es mejor en ciencias y la mujer mejor en el
desarrollo de otras destrezas.
Referencias:
Base de datos del Instituto Andaluz de la Mujer. Consultado el 27 de octubre a
través de:
Univisión (2010). Mujeres estudian más que los hombres. Recuperado el 12 de octubre a través de : http://noticias.universida.edu.pe/en-portada/noticia/2010/01/27/705666/mujeres-estudian-mas-hombres.html